miércoles, 27 de agosto de 2008

¿cómo soportar esto?

¿cómo soportar esto?
una noche más,
una madrugada más
se abre para alumbrar
un desnudo poema
aquí estoy con mis manos
preparado, listo, ansioso
irrumpen sus primeras palabras
con dolor, con frío
las tomo con cuidado
con firmeza
con cariño
una a una
van naciendo: húmedas y calientes
las cobijo sobre el papel en blanco
estarán seguras
crecerán, las alimentaré de sueños
serán poema, dulce y emocionado
poema, será vida, será pasión
frente a mis ojos
en mis labios balbuceantes
darán sus primeros pasos de palabras simples
mi soplo les dará vida, serán verbo sagrado
serán fuertes y entonces
abandonarán el papel
ganarán lugares en la memoria
el recuerdo los hará únicos
mi nombre se irá con el viento
ellos quedarán en su lugar
como una intangible presencia
testigos de la existencia de mis manos
poemas que viven
para recordar y honrar las noches
que los vieron nacer
para no morir nunca jamás.

como escribir el silencio

como escribir el silencio.
sí, ese que aparece
como intervalo de las lágrimas
el que vive entre el hola y el adiós.
¿como dibujarle una mayúscula,
cuando el silencio
pesa sobre un almita pobre?
¿como ponerlo sobre un papel
si mis manos aún
no han podido tocar las alas de un ángel?
silencio...
por más que haga un lugar aquí
no puedo escribirte
como puedo escribir un llanto o un grito
no puedo apresarte
como si fueras una risa o un gemido
no puedo evitarte
como si fueras
un rayo de sol en los ojos
o una tormenta de penurias
porque muchas cosas aprendí
muchas otras me enseñó la vida
pero en ninguna parte pude encontrar
quien me dijera como escribir
un silencio...
mis inútiles intentos se reducen
a cerrar puertas y ventanas
a sentarme frente al papel en blanco
a escuchar mi propio silencio
esperando que me haga saber
como poder construir su silueta
con la forma de una palabra.
cada noche me encuentra espectante
al filo del hallazgo
que quizá nunca se produzca
(nadie me lo ha dicho, pero
de eso se trata).

el presagio

he cenado solo
los lobos pasaron por la calle
caminando con sus cabezas agachadas
sus mandíbulas
flojas, chorreaban muerte
por mi ventana
vi también las nubes negras
de la desolación
alguien más morirá
antes que la luna salga.

y busqué, como busco hoy

y busqué, como busco hoy
el azul profundo
de unos ojos
que se me antojan tuyos
no sé que tan equivocado estoy
con respecto a tu fisonomía
solo sé de tu ausencia
la que siempre me acompaña
cuando me quedo tomando café
a orillas de un poema recién escrito.
alguien dijo alguna vez:
"los sueños tienen el olor
de las cosas perdidas..."
yo me inclino por ese camino
prefiero el camino de las ausencias
es el único que puede llevarme donde quiero.

afuera llueve...



afuera llueve hace un par de horas
pero nadie lo nota
el llanto de Dios a nadie conmueve ya
están todos ocupado
mirando hacia el suelo
demasiado ocupados
en mirar el vacío de sus espejos
y la lluvia sigue cayendo...

la espiral


se arreglan frente al espejo
se ajustan sus jeans y pintan sus labios
sonríen sin tener de qué
el rito se intensifica como sus perfumes
las miradas pegan ahí, donde no se mira
los sentidos se trastocan in crescendo
la música interfiere, trasmuta las palabras
ahoga los gritos, excita la piel
tanto como el sexo opuesto
la noche se hace más negra
los ritmos se aceleran
nadie pierde el tiempo
hablan los ojos
miran las manos
oyen los labios
besan los cuerpos
confusión
eros
sangre
todo
nada
el tiempo se transforma en un mueble
es el guardarropa, el guardahistorias
es el borratintas del pasado
los redime a todos
más y más, y más...
¿acaso la noche, no es el comienzo del día?
o mejor dicho: ¿el día, no comienza de noche?
¿quién es?
no importa, nunca importa
¿qué fumas?
no te interesa
¿con quién te acostaste?
son cosas mías
¿gozaste?
siempre igual: ¡como nunca!
¿va de nuevo?
solo un rato, mamá ya viene
¿después qué?
no sé, chau
es tan lindo
no es nada
el delirio
otra, otra y otra vez...
¿hasta cuando?
hasta siempre
¿con quien?
no importa
no importa con quien
no importa si quien
que importa...
luego
se arreglan frente al espejo
se ajustan sus jeans y pintan sus labios...

luciérnaga


luciérnaga
espejos coagulados
de luz salada
se descuelgan del techo lagarto
cabecitas amontonadas
ríen a los ojos del hombre
que no perdona
quema cosechas de cizaña
asume que ya sabes todo
aunque sepas que es mentira
blancos ladrillos no pueden ocultar
el negro abismo, dulce y viscoso
del placer
piel blanca como su negro corazón
hirviente
de ojos mentirosos y afirmaciones inmediatas
sudor perfumado
fotos antiguas se ríen de tu mirada
absurda y fuera de foco
lamidas caras de pánico
se incrustan en tu memoria
miradas articuladas para la promiscuidad
desnudan los cuerpos
antes de que nazcan al placer
cuando se sabe que el amor
posiblemente sea
una mentira
-compartida por quienes creen en ella-
muta la luz su fisonomía
buscando complacer a la oscuridad
bajo su dominio nada queda igual
todo enloquece
las voces dislocan sentidos
significados de la nada
que surgen de algún rincón desconocido
sublimes instantes de nada
ayudan a encontrar aquello perdido
(la inocencia de la niñez, reflejo
tal vez, de un sueño acuñado en
la memoria)
aparece en escena entonces:
la nostalgia
todo se va rallentando
como en un filme mudo
en blanco y negro
es la vida
haciéndose más y más lenta
envejeciendo un poco más, cada vez
que nos miramos al espejo de la añoranza.
alguien diferente está aquí hoy
diferente a quien estuvo aquí ayer.

las volutas de humo ...

las volutas de humo que suben
y dibujan fantasías
en el aire helado
de una noche siniestra
deseo perdido
deseo angustiado por tanto horror
por tanta mentira, tanta farsa
la hipocresía se adueña de mi aliento
se levanta junto a mi
cada mañana
cada anochecer, me cubre
vuelvo sobre mis pasos
ya no se que hacer
mi propia mano
me traiciona, mis pensamientos
huyen
mi recuerdo, ya no me pertenece
tal vez pertenece
a la historia de un desconocido

tormentas

en medio de ciertas tormentas
puedo oír una voz
de llanto sangrando en mis oídos
despidiéndome, dándome la bienvenida
arrojándome todo por la ventana
cerrando mi puerta para siempre
abriendo los brazos para siempre.

alguien sobra

alguien sobra.
¿esa es la sensación, ese es el mensaje?
ya no puedo, por más que quiera
reconocer la historia compartida
los sueños de a dos, las sonrisas, los placeres de ayer.
hoy todo es amargura y desilusión
desencuentro, desidia, indiferencia
de aquellos colores intensos
apenas si quedan algunos matices
muy tenues
el tiempo se encargó de diluir todo
se encargó de llevarse todo
¿será el tiempo de las despedidas?
se acercan oscuros nubarrones
que presagian tormentas irreversibles
tal vez las cartas ya están echadas
sobre la mesa de los sentimientos
no hay tiempo ni lugar para el desconsuelo
solo para el llanto sin remedio
inevitables, se acercan oscuras y duras
las palabras que nunca debimos pronunciar
pero tan necesarias
para darle un golpe de gracia a la vida
a nuestra vida
lentamente y en algún momento
(quiero pensar eso, es mi consuelo último)
nuestros caminos comenzaron lentamente
a torcerse en sentidos opuestos
cada uno comenzó a seguir su propia estrella
miro a mi alrededor
y nada me conmueve
nada me es familiar
cada día me pesa como un siglo
ya no encuentro el descanso, la calma
veré pasar los segundos
y es como ver pequeños puñales
sepultando mi corazón
absorbiendo cada gota de vida
quitándole hasta la última gana de vivir
y de reír, de cantar, de llorar, de amar.
entonces no tendremos más de que hablar.